lunes, diciembre 12, 2005

Migración: Sorprendente España

Federico María Sanfelíu, sj

Para los emigrantes, la Europa rica comienza en España. Las avenidas del bienestar están llenas de comercios repletos de atractivos productos, de edificios limpios y suntuosos. El metro y los buses tienen calefacción, son puntuales, fuera de las horas pico puedes escuchar las poco originales comunicaciones de los portadores de celulares. Barcelona, Madrid, Valencia... seducen por el bienestar que manifiestan.

Con semejante cartel, el efecto "llamada" entre nosotros está servido. Nuestros empobrecidos y desocupados hermanos ecuatorianos, colombianos, peruanos y ahora los bolivianos se codean día a día en tierras ibéricas, con los muy abundantes jóvenes de Marruecos y del África subsahariana. Y con los rumanos y polacos, bien dotados para aprender el castellano o catalán.

Estas impresiones de riqueza se ven contradichas por alarmantes signos de pobreza: ancianos que piden limosna en lugares muy concurridos, protestas de trabajadores que se ven despedidos por ajustes de personal, gente que hurga en los containers de las basuras...

La sorpresa estalló hace un par de días, cuando la prensa española anunció en primera página: “Un 20% de los españoles vive con menos de 370 euros al mes. El Instituto Nacional de Estadística señala que casi 9 millones de residentes en España están por debajo del umbral de la pobreza. Las mujeres cobran un 17,3% menos de salario por hora que los hombres en el mismo puesto” (La Vanguardia). “Uno de cada cinco españoles vive por debajo del umbral de la pobreza, con menos de 312 euros al mes. La Encuesta de Condiciones de Vida del INE revela que el 60% de las familias pasa muchas o algunas dificultades para llegar a final de mes” (Abc).

Esa verdad ha dado mucho que hablar a los comentaristas políticos y económicos. Las encuestas han de tener en cuenta necesariamente a los desempleados, a los jóvenes que no han logrado el primer empleo, a los jubilados que se retiraron con bajas pensiones. Otros recuerdan el alto costo de los alquileres de las viviendas y más cuando se está pagando un piso a crédito. Hay que añadir lo costoso de la atención a la salud... Explicaciones necesarias que deben conocerse, pero que hablan de una dura realidad que los políticos y empresarios tratan de mantener en el mayor de los silencios: la próspera sociedad española, al igual que las demás de la Comunidad Europea, hace tiempo que abandonaron el proyecto socialista de buscar la economía social de mercado, es decir, procurar el bienestar para todos comenzando por beneficiar a las clases trabajadoras menos retribuidas, cambiándolo por el modelo neoliberal del pleno empleo, máximo rendimiento para los capitales, pocos impuestos a los beneficios.

Los sustos de la encuesta española, las violentas protestas francesas de hace un mes, los paros en Italia hablan de las consecuencias sombrías del cambio de modelo, ¿hasta cuándo resistirá? Ojo a lo que ocurre, emigrantes.

http://www.hoy.com.ec/NoticiaNue.asp?row_id=220746