
Toni Ruttimann
Puentero
Ho Chi Minh City, Vietnam, 4 de Agosto, 2005
La región fronteriza entre Ecuador y Colombia se ha vuelto una zona peligrosa, también alrededor de la ciudad petrolera Lago Agrio en la Amazonía ecuatoriana. A lo largo de la frontera se llevan a cabo las fumigaciones aéreas con glifosato contra las plantaciones de droga, como parte del Plan Colombia financiado por Washington. Eso, y los enfrentamientos intensificados entre los grupos armados irregulares y el Ejército colombiano, le están costando cada vez más duro a la población civil. Asaltos y secuestros se han vuelto comunes, y los desplazamientos de refugiados no tienen fin, extendiéndose al Ecuador.
En mis primeros años, después del terremoto en 1987, esta región selvática del Ecuador era mi hogar, y yo podía moverme libremente, de arriba para abajo, de día y de noche. En Lago Agrio, la estatal Petroecuador (en ese tiempo CEPE - Texaco) me permitía entrar al patio de chatarra de su campamento, donde podía recuperar tubos viejos, extrayéndolos de una inmensa montaña de tubos revueltos de todo tamaño.
Con estos tubos usados me volví un puentero para los pobres. Cada pedazo de tubo recibido era un tesoro y cada rollo de cable usado, encontrado en alguna torre de perforación al fin del camino en un rincón de la selva, era un éxito mayor. Construir un puente para los campesinos era la meta. Y luego otro, y otro más.
Doble vida
Desde entonces hemos continuado el camino. Este año quizás construiremos 77 puentes (34 están terminados ya, 43 en proceso), más de la mitad de ellos en Vietnam. Para poder abastecer el nuevo equipo en Vietnam, a Sopul en Camboya y a Walter en Ecuador, tenía que encontrar más de 5 kilómetros de tubería y 35 kilómetros de cable de acero. 300 toneladas de material - y luego distribuirlas.
Nuestro apoyo principal de cable usado durante los pasados 7 años, ha sido la compañía de familia Southwest Wire Rope en Houston, Texas, que acaba de ser adquirida por una gran corporación estadounidense. Urgentemente tuve que encontrar otra fuente estable, y me dirigí hacia los teleféricos de montaña en mi tierra natal.
La Asociación de Teleféricos Suizos me permitió dar una presentación en su conferencia anual de técnicos en Martigny, Suiza. El impresionante resultado hasta aquí ha sido 5 contenedores de cable de acero, ya despachados. Fueron donados por Brugg Cables, Fatzer AG, Fixit Bex y por las operadoras de teleféricos de estaciones turísticas como Verbier, Gstaad, Crans Montana y otros. Más de 50km de cable para casi 100 puentes.
Debido a los estándares de seguridad extremadamente altos que les imponen las autoridades federales suizas a las operadoras de teleféricos de todo tipo, estas tienen que reemplazar sus cables después de que las pruebas de inspección demuestren una pérdida del 3% de su capacidad completa. Lo cual significa que nosotros recibimos cables prácticamente intactos.
Yo crecí esquiando desde la edad de 3 años hasta los 19. Casi todos los días de invierno utilizaba teleféricos, funivías, telesillas y telesquíes, en mi valle natal Engiadina en los Alpes. ¡Cuándo me hubiera imaginado que algún día estos cables llegarían a ser el material invalorable con el cual haríamos posible una vida más fácil para tantísimas personas en lejanos países!
Los turistas que ascienden a los Alpes Suizos aún no saben que el cable sobre el cual están viajando, algun día estará cruzando un río en Vietnam, en Camboya o en otra parte. Si lo supieran, su viaje ya no sería el mismo: Como por magia, al final de una cadena invisible, su pasaje hacia la cima de la montaña se convierte en un pasaje al otro lado del río para un campesino. Doble vida. Doble alegría.
Más que solamente unos tubos
TENARIS, el más grande fabricante mundial de tubería de acero sin costura, nos acaba de regalar 160 toneladas de tubería nuevecita, en un valor de más de 200,000 dólares. Suficiente para 70 puentes.
La única condición de Tenaris eran tres letras: EXW. Ex Works, lo cual significa retiro desde fábrica: o sea desde Tenaris Siderca cerca de Buenos Aires, Tenaris Tamsa en Veracruz en el Golfo de México y Tenaris Dalmine en los Alpes Italianos. A partir de allí sería mi propia responsabilidad.
Desde México e Italia hemos logrado cumplir con EXW. La tubería fue transportada al puerto de Antwerp en Bélgica, y desde allí hasta Vietnam sin costo alguno, ofrecido por la naviera alemana Rickmers-Linie, gracias a la ayuda de una joven dama de su agente naviero en Suiza.
No así en Siderca de Argentina, la donante del 80% del total de tubos: la fecha límite de retiro de los tubos se estaba acabando, sin que yo hubiese podido conseguir el permiso obligatorio de embarque de la Aduana Ecuatoriana. Y para hacerlo peor, la indecisión de Ecuador estaba bloqueando los embarques hacia Camboya y Vietnam.
Estábamos a punto de enviar los tubos para 30 puentes ecuatorianos también hacia el Asia, cuando los gerentes locales de Tenaris ofrecieron ponerlos en su barco mensual de tubos para oleoductos y depositarlos en su zona franca en el puerto de Esmeraldas en Ecuador. Desde allí, con ayuda de Tenaris Ecuador, continuamos ahora con los trámites de importación como donación a través del gobierno nacional.
En la logística internacional, sin duda lo que más difícil se me hace son los trámites de Aduana. En mi caso, estos se ven complicado más aún por el hecho de que no soy una organización, y que definitivamente no pienso volverme una.
Afortunadamente, en el Sudeste Asiático las autoridades se ocupan ellos mismos de las importaciones: en Camboya gracias a la autorización del Primer Ministro Hun Sen, y en Vietnam gracias al Primer Ministro Phan Van Khai.
Al final solamente tuvimos que pagar por los contenedores que iban desde Buenos Aires a Phnom Penh y a Ho Chi Minh City, además de los embarques de conexión desde México e Italia. Y así, por tubería de más de 200,000 dólares, si tocaría que comprarla, tuvimos que pagar apenas el costo de transporte de 18,000 dolares. Y estos los pude pagar con regalos de amigos en Suiza.
Porqué es que ayudan?
Uno podría preguntarse porqué es que una compañía tan grande como www.tenaris.com ayude tantísimo, y que lo haga - como todas las demás compañías y personas que nos ayudan - sin exigir nada a cambio. Nada de inauguraciones ni placas sobre los puentes. Nada de estampar su marca global en nuestras camisas, ni nada de eventos publicitarios. Ni siquiera un contrato. Suficiente con un acuerdo de caballeros: ellos dan los tubos, nosotros los usamos bien.
Tal vez sea porque ellos ven mi sueño, el cual ya sé que es el sueño de millones. Tal vez ellos entienden que el bien que se hace ya no puede ser quitado. No importa la respuesta. Las acciones hablan más claras que palabras. Para más de cien mil campesinos pobres, quienes jamás han oído el nombre Tenaris, y que más seguro nunca lo oirán, su acción generosa habla el idioma de la esperanza.
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CIEN AÑOS DE ANHELO POR UN PUENTE
De: Huynh Phuoc Loi, Periódico Saigón Liberada
Retornando a Ben Tre esta vez, a toda parte que vamos escuchamos a la gente hablar del Toni que construye puentes. Este caballero suizo, sin temor a las dificultades y privaciones, ha recorrido voluntariamente las zonas rurales muy alejadas para construir "puentes suspendidos", contribuyendo a la eliminación de los puentes de monos en las regiones isleñas.
En estos tempranos días de abril 2005, la gente de Thanh Binh, parróquia Tan Thanh Binh, distrito Mo Cay, a menudo ven a la madre Dang Thi Man, una Madre Heróica de Viet Nam y de 95 años de edad, sentada feliz al lado del puente colgante que acaba de ser abierto al uso público. Semejante felicidad es completamente obvia y natural, ya que por tantos años el pueblo de Thanh Binh siempre soñó con tener un puente.
El poblado está aislado por Vam Nuoc. Durante el tiempo anti-francés, el puente de acero allí fue destruido por bombas y granadas. Después de la Liberación en la guerra contra los Americanos, la gente local de Thanh Binh, si querían ir al mercado o al Comité Comunal del Pueblo, tenían que cruzar el río en bote. Era lo mismo para los estudiantes de secundaria inferior y superior. La situación de aislamiento y el bote diario desanimaban a mucha gente, y muchas familias dejaron de enviar a sus hijos a la escuela por los viajes difíciles.
Hasta que un día en marzo de este año, cuando Ben Tre Bridges & Roads Science and Technology Association acompañaba a Toni allí para inspeccionar un sitio de puente. Entonces comenzaron con las cimentaciones para torres y anclajes, luego los cables y el montaje de piso, todo eso en menos de un mes. El bello puente colgante de 54m de largo aparece, levantando el corazón de la gente de Thanh Binh. Viéndonos, la Madre Dang Thi Man decía, llena de felicidad:
"En toda mi vida yo sólamente deseaba tener un puente hacia el otro lado del río y conectar las vías y facilitar el comercio. Los niños también lo encuentran fácil de ir a la escuela y mejorar sus estudios para entrar a la universidad. Mucha gratitud al Sr. Toni."
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Directamente quiero pasar esta gratitud hacia todos quienes colaboran para poner fin a los Cien Años de Anhelo por un Puente.