Leonardo Boff
teólogo brasileño
No parece inadecuado al principio del año, ofrecer algunos aforismos, fruto de la reflexión y de la sabiduría cotidiana, presente en el ambiente cultural. Enumeraremos unos cuantos, comprensibles por sí mismos.
- Más importante que saber es "no perder nunca la capacidad de aprender".
- Si todo en el universo está en génesis, entonces el ansiado paraíso no está al principio sino al final.
- Estamos enteros, pero no acabados. Empezamos a nacer y vamos naciendo lentamente hasta acabar de nacer. Es cuando morimos.
- Sólo puede morir lo que es. Lo posible, que todavía no es, permanece para realizarse más allá de la muerte.
- No vivimos para morir. Morimos para resucitar.
- Si te sientes común y corriente, consuélate. Dios debe haber amado mucho a la gente común y corriente para crear un número tan grande, entre ellos tú y yo.
- No vayas por caminos ya andados. De lo contrario nunca dejarás tus huellas en el suelo.
- Si quieres ir lejos, camina despacio. Nunca te pares, ni camines hacia atrás.
- Da gracias a Dios por haber tropezado, así evitó una caída.
- Donde no hay ningún miedo, no habrá tampoco ningún valor, necesario para vivir.
- Si quieres olvidar las muchas piedras que impiden tu camino, piensa en los cimientos de la casa que puedes construir con ellas.
- En la lucha entre la piedra y la gota, ganará siempre la gota, no por su fuerza sino por su perseverancia.
- Si mantienes firme la perspectiva del fin, no habrá obstáculo que te sea insuperable.
- Lo nuevo solamente surge a condición de que algo haya sido dejado atrás.
- Para quien busca, siempre habrá una Estrella, como la de Belén, que ilumine su camino.
- Un navío está seguro en el puerto, pero no fue construido para eso.
- De una única vela pueden encenderse millares de otras, sin que su luz disminuya.
- Si quieres subir una escalera larga, no mires lo larga que es, mira cada peldaño.
- Para los que quieren cantar, en el aire siempre habrá una melodía a su disposición.
- Sólo entenderá bien al otro, quien se coloque en su lugar.
- Hasta el reloj que está parado, dará la hora en punto dos veces al día.
- Sé como la cigarra, que para renovarse tiene que perder toda su apariencia externa.
- Sólo se alegrarán con el amanecer quienes supieron esperar dentro la noche oscura.
- Nadie entrará en el cielo si primero no empezó a construirlo aquí en la tierra.
- Todo niño quiere ser hombre. Todo hombre quiere ser rey. Todo rey quiere ser Dios. Sólo Dios quiso ser niño.
- Porque los cristianos anunciaron un Dios sin el mundo, surgió en consecuencia un mundo sin Dios.
- Humano así como Jesús, sólo Dios mismo.
- Al principio de todo, no está la soledad de Uno, sino la comunión de los Tres: del Origen sin origen, de la suprema Palabra y de la sagrada Unión de todo con todo. Están tan entrelazados en el amor que se unifican, es decir, se hacen Uno.