lunes, enero 07, 2008

Aforismos

Leonardo Boff
teólogo brasileño

No parece inadecuado al principio del año, ofrecer algunos aforismos, fruto de la reflexión y de la sabiduría cotidiana, presente en el ambiente cultural. Enumeraremos unos cuantos, comprensibles por sí mismos.

- Más importante que saber es "no perder nunca la capacidad de aprender".

- Si todo en el universo está en génesis, entonces el ansiado paraíso no está al principio sino al final.

- Estamos enteros, pero no acabados. Empezamos a nacer y vamos naciendo lentamente hasta acabar de nacer. Es cuando morimos.

- Sólo puede morir lo que es. Lo posible, que todavía no es, permanece para realizarse más allá de la muerte.

- No vivimos para morir. Morimos para resucitar.

- Si te sientes común y corriente, consuélate. Dios debe haber amado mucho a la gente común y corriente para crear un número tan grande, entre ellos tú y yo.

- No vayas por caminos ya andados. De lo contrario nunca dejarás tus huellas en el suelo.

- Si quieres ir lejos, camina despacio. Nunca te pares, ni camines hacia atrás.

- Da gracias a Dios por haber tropezado, así evitó una caída.

- Donde no hay ningún miedo, no habrá tampoco ningún valor, necesario para vivir.

- Si quieres olvidar las muchas piedras que impiden tu camino, piensa en los cimientos de la casa que puedes construir con ellas.

- En la lucha entre la piedra y la gota, ganará siempre la gota, no por su fuerza sino por su perseverancia.

- Si mantienes firme la perspectiva del fin, no habrá obstáculo que te sea insuperable.

- Lo nuevo solamente surge a condición de que algo haya sido dejado atrás.

- Para quien busca, siempre habrá una Estrella, como la de Belén, que ilumine su camino.

- Un navío está seguro en el puerto, pero no fue construido para eso.

- De una única vela pueden encenderse millares de otras, sin que su luz disminuya.

- Si quieres subir una escalera larga, no mires lo larga que es, mira cada peldaño.

- Para los que quieren cantar, en el aire siempre habrá una melodía a su disposición.

- Sólo entenderá bien al otro, quien se coloque en su lugar.

- Hasta el reloj que está parado, dará la hora en punto dos veces al día.

- Sé como la cigarra, que para renovarse tiene que perder toda su apariencia externa.

- Sólo se alegrarán con el amanecer quienes supieron esperar dentro la noche oscura.

- Nadie entrará en el cielo si primero no empezó a construirlo aquí en la tierra.

- Todo niño quiere ser hombre. Todo hombre quiere ser rey. Todo rey quiere ser Dios. Sólo Dios quiso ser niño.

- Porque los cristianos anunciaron un Dios sin el mundo, surgió en consecuencia un mundo sin Dios.

- Humano así como Jesús, sólo Dios mismo.

- Al principio de todo, no está la soledad de Uno, sino la comunión de los Tres: del Origen sin origen, de la suprema Palabra y de la sagrada Unión de todo con todo. Están tan entrelazados en el amor que se unifican, es decir, se hacen Uno.