lunes, noviembre 06, 2006

América Latina: los jóvenes y el desempleo

Mariana Martínez

BBC Mundo


Encontrar trabajo en América Latina y el Caribe no es tarea fácil. Más que nada, si se tiene entre 15 y 24 años de edad.


El clásico clasificado dominical que profesa: "se busca joven con experiencia", largas colas para un único puesto, semanas de búsqueda constante y sin mucho éxito, son el común denominador en la región.


Así lo dice el último informe de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sobre el empleo juvenil en el mundo, donde se destaca que uno de cada dos desempleados en América Latina y el Caribe son jóvenes de entre 15 y 24 años.


Según datos de la OIT, en 2005, el 13,5% de los jóvenes en el mundo está desempleado, es decir, buscan trabajo pero no lo encuentran.


En América Latina, donde vive el 9% de la población joven del mundo y ésta representa el 26,9% de la población en edad de trabajar, la tasa promedio de desempleo juvenil se ubica en 16,6%, y resulta casi tres veces mayor a la de los adultos.


La tasa de desempleo juvenil también duplica a la tasa general de 8,3%,


Con trabajo pero todavía pobres


Pero el problema va más allá de no encontrar trabajo.

Según datos de la OIT, unos 16,7 millones de jóvenes que han logrado encontrar trabajo en América Latina y el Caribe, todavía viven por debajo de la línea de la pobreza de los dos dólares diarios.


Y lo que es más alarmante aún, estos representan el 35% de los jóvenes con empleo en la región, o uno de cada tres jóvenes trabajadores.


En pocas palabras, estos jóvenes han logrado superar la dificultad de obtener un puesto de trabajo pero, aunque lo tienen, éste no les alcanza para generar los ingresos necesarios para enfrentar sus necesidades de alimento y vivienda.


A lo que se le suma que el 13,3% de los jóvenes de la región que trabajan, viven en condiciones de extrema pobreza, es decir, sobreviven con menos de un dólar diario.


Si bien el informe de la OIT señala que el porcentaje de los jóvenes que viven en América Latina y el Caribe con menos de uno y dos dólares diarios no ha registrado grandes variaciones en la última década -13,8 y 35,6% respectivamente-, éstas tasas están muy por debajo de la media mundial de 2005 -22,7% y 56,3%, respectivamente.


Según la OIT, el sector de la economía que capta el mayor porcentaje de los jóvenes trabajadores es el de servicios ¿el 62% de los jóvenes trabaja en este sector-.


Sin embargo, el sector agrícola, que capta el 18%, todavía sigue siendo importante a la hora de usarlo como estrategia para generar empleo juvenil y reducir los niveles de pobreza en los países de la región.


Sin trabajo, pero estudian


Muchos de los jóvenes de la región no trabajan, pero estudian. La OIT llama ¿inactivos? al grupo de jóvenes que ni trabajan, ni buscan trabajo. Entre ellos se encuentran los estudiantes.


La tasa de inactividad juvenil, dice el informe, ha aumentado en un 5% en la última década, hasta alcanzar el 45,8% o 48,3 millones.


En este grupo, las mujeres ejercen el peso más grande. El 60,1% de las jóvenes de entre 15 y 24 años en la región ni trabajan, ni buscan trabajo.


Ni estudian, ni trabajan


El informe también da a conocer un ¿preocupante¿ aumento en el número de jóvenes que ni trabajan ni estudian.


En esa posición se encuentra el 21% de los jóvenes que viven en América Central, frente a un 34% en Europa Central y del Este, 27% en África Subsahariana y 13% de las economías industrializadas y de la Unión Europea.


¿La juventud ociosa es costosa¿, dice el informe, no sólo para el joven, al generar una sensación de vulnerabilidad, inutilidad y de estar de más, sino también a nivel de la economía y las sociedades; tale como, la disminución de la tasa de ahorros, la pérdida de demanda agregada, disminución de las inversiones, y los costos sociales de se requieren para prevenir el crimen o las drogas.

¿Qué está pasando?


Según la OIT, los jóvenes no tienen trabajo porque, aunque las economías crecen, no son capaces de crear empleos decentes y productivos.


A lo que se le suma que, la mayoría de los que tienen trabajo se ven enfrentados a la pobreza y están más expuestos a la posibilidad de tener largas jornadas de trabajo, empleos en el área informal y/o temporales, malas condiciones laborales, salarios bajos y escasa o inexistente seguridad social.


Las mujeres siguen enfrentando barreras a la hora de ingresar al mercado laboral, y los jóvenes que quieren estudiar deben hacerlo muchas veces en sistemas educativos deficientes, mientras otros se ven obligados a abandonar sus estudios para contribuir en los ingresos del hogar.


En las manos de nuestros gobiernos está el cambiar las perspectivas de futuro de los jóvenes de Latinoamérica, mediante la puesta en práctica de estrategias de desarrollo que incorporen el potencial de la juventud y se orienten a generar puestos de trabajo dignos para todos.


http://news.bbc.co.uk/hi/spanish/business/barometro_economico/newsid_6120000/6120290.stm