Instituto del Tercer Mundo
En lo que va del año han muerto, al menos, 450 personas al intentar cruzar la frontera entre México y Estados Unidos. Según los datos oficiales, el 10% son adolescentes, pero hay quienes señalan que la cifra real superaría el 16%. Antes, la estadística de mortandad infantil era de 8%, pero se incrementa cada año, lo mismo que el flujo de menores que intentan cruzar la frontera.
Hasta finales de octubre de 2005 se habían registrado 450 muertes a lo largo de la frontera entre Estados Unidos y México, de las cuales 45 son de adolescentes de entre 13 y 17 años de edad -10% del total- pero se estima que la estadística real de fallecimientos en este grupo etáreo es de 16%.
El número de menores indocumentados que mueren al intentar cruzar la frontera desde México se duplicó en los últimos años; según distintos analistas, esto se debe principalmente debido al desvío de las rutas, de ingreso a zonas cada vez más peligrosas intentando escapar de las guardias fronterizas.
Como principales causas de los decesos se destacan la deshidratación e insolación. Los fallecimientos han ocurrido principalmente en el corredor Arizona-Sonora y en el área de Texas. En su mayoría sucedieron en los meses de julio y agosto, época del año en la que se registran las temperaturas más altas en la región.
Uriel González Pérez, coordinador de las casas la Asociación Cristiana de Jóvenes para el Menor Migrante en la frontera norte de México, denunció que, de las 6.500 muertes de indocumentados registradas desde que se puso en marcha el operativo Guardián en octubre de 1994, casi mil corresponden a menores.
Recordó que, en los primeros años del operativo, que se instaló al intensificar la vigilancia, la estadística de mortandad infantil era de 8%, pero cada año crece en la medida que aumenta el flujo de menores que intentan cruzar la frontera. A su vez, alertó a los padres de familia para que no arriesguen a sus hijos al enviarlos a Estados Unidos por las zonas desérticas y montañosas, donde se han registrado casi todos los decesos.
Advirtió que además de los riesgos climáticos del desierto y las montañas, ahora se ha agregado el peligro de sufrir abusos, extorsiones y hasta secuestros de parte de las personas contratadas para cruzarlos por la frontera.
En pos del "american dream".
En agosto de este año, México y Estados Unidos anunciaron la puesta en marcha del "Programa Oasis", con el propósito de mejorar la protección a los inmigrantes indocumentados y procesar penalmente en cualquiera de los dos países a los traficantes de personas. El programa pretende prevenir muertes en la frontera común, de 3.200 kilómetros, en la temporada veraniega, cuando en diversos puntos de ésta se registran temperaturas extremas.
El Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos Humanos (Cefprodhac) de Reynosa, México, había señalado en 2001 que "es de lamentar que esta inmigración se intenta frenar por la represión y no con programas económicos viables o la aplicación de políticas que busquen arraigar al inmigrante a su país de origen. Por eso fracasan las medidas que han adoptado las autoridades estadounidenses para frenar la inmigración indocumentada y cada año, ingresan cientos de miles de personas a este país, utilizando con ese fin algún punto de la extensa frontera norte de México".
El actor y productor mexicano John Carlos Frey, quien debutó en 2004 como director con "The gatekeeper", una película en la que se expone la realidad de la emigración mexicana que llega a Estados Unidos, sostiene que "los trabajadores mexicanos en Estados Unidos aportan al año 18.000 millones de dólares a la economía de México, el segundo mayor ingreso después del petróleo. Es por eso que al presidente Vicente Fox no le conviene cambiar las cosas. Es lamentable que el problema de la inmigración no se dé a conocer en los medios de comunicación, pese a que las cifras revelan que anualmente se encuentran unos 450 indocumentados muertos en los desiertos y montañas de Estados Unidos. Allí se muere más gente de la que se moría en el régimen iraquí de Sadam Huseín y nadie lo cuenta. A los inmigrantes los tratan como ganado, como si no fueran humanos. Los dejan entrar y luego no los quieren. Si no hubiera trabajo, no vendrían 500.000 cada año", declaró Frey.